
Óxido de Zinc (ZnO)
ZINC OXIDE · INCI
Solubilidad
Liposoluble
en fase oleosa
Concentración
10–25%
uso cosmético
Temp. máx
80°C
estabilidad térmica
Rango pH
6.5–8
rango pH de estabilidad
Ficha técnica
El óxido de zinc es un compuesto inorgánico puro de origen mineral que se presenta como un polvo blanco ultrafino, opaco y de gran densidad. En la ingeniería de formulación cosmética, está considerado el filtro solar físico y biológico por excelencia gracias a su capacidad única para reflejar, dispersar y desviar de forma mecánica todo el espectro de la radiación ultravioleta, abarcando tanto los rayos UVB como los UVA cortos y largos de manera uniforme. Además de su rol estelar en la fotoprotección, el óxido de zinc ejerce una potente acción protectora y antiséptica suave sobre el estrato córneo, adhiriéndose a la piel para formar un escudo físico infranqueable contra la humedad exterior y los roces mecánicos, al mismo tiempo que acelera la curación de los tejidos agredidos y regula de forma natural la secreción de sebo en los folículos pilosebáceos.
Propiedades
Seguridad y estabilidad
Alérgenos
No declarables
Sin coincidencias en Anexo III por CAS/EC.
Potencial irritante
Bajo
Tolerancia habitual en uso cosmético.
Riesgo de oxidación
Bajo
Estable frente a luz y aire en condiciones habituales.
Fotosensibilizante
No
Sin restricciones de fotosensibilidad conocidas.
Notas
Notas de formulación
El Óxido de Zinc debe pre-dispersarse previamente en Coco-Caprylate/Caprate antes de incorporarlo a la fórmula. Para ello, se coloca el éster en un recipiente y se añade progresivamente el Óxido de Zinc, previamente tamizado, mientras se mantiene una agitación continua que permita humectar completamente las partículas y reducir la formación de aglomerados. Como referencia de trabajo, puede utilizarse aproximadamente 0,4–0,6 partes de Coco-Caprylate/Caprate por cada parte de Óxido de Zinc, ajustando la cantidad según el grado de ZnO y el comportamiento de la dispersión. Una vez obtenida una pasta homogénea y sin grumos visibles, la pre-dispersión se incorpora gradualmente a la fase oleosa de la fórmula bajo agitación.
Notas de seguridad
El óxido de zinc es uno de los ingredientes más nobles, seguros y recomendados por dermatólogos de todo el mundo para proteger la piel de los bebés y las pieles con rosácea. A nivel de formulación industrial, la regla de oro absoluta es cuidar el pH: si permites que la fórmula caiga por debajo de 6.0, el óxido de zinc reaccionará químicamente, se disolverá y actuará como una 'bomba' de electrolitos que licuará tu crema por completo en pocos días. Además, si utilizas la versión pura en polvo (no nano), recuerda incorporar ésteres ligeros para facilitar la extensión y mitigar el famoso 'efecto fantasma' blanco que tanto disgusta a los consumidores. No debe usarse en aplicaciones que puedan llevar a la exposición de los pulmones del usuario por inhalación (Anexo VI, entrada 30, y Anexo IV, entrada 144). Máximo 25%, y si se combina óxido de zinc con óxido de zinc nano, la suma no puede superar ese 25%.