Óxido de Zinc (ZnO)

Óxido de Zinc (ZnO)

ZINC OXIDE · INCI

Solubilidad

dispersion

Concentración

1–25%

uso cosmético

Temp. máx

80°C

estabilidad térmica

Rango pH

6.5–8

rango pH de estabilidad

Ficha técnica

El óxido de zinc es un compuesto inorgánico puro de origen mineral que se presenta como un polvo blanco ultrafino, opaco y de gran densidad. En la ingeniería de formulación cosmética, está considerado el filtro solar físico y biológico por excelencia gracias a su capacidad única para reflejar, dispersar y desviar de forma mecánica todo el espectro de la radiación ultravioleta, abarcando tanto los rayos UVB como los UVA cortos y largos de manera uniforme. Además de su rol estelar en la fotoprotección, el óxido de zinc ejerce una potente acción protectora y antiséptica suave sobre el estrato córneo, adhiriéndose a la piel para formar un escudo físico infranqueable contra la humedad exterior y los roces mecánicos, al mismo tiempo que acelera la curación de los tejidos agredidos y regula de forma natural la secreción de sebo en los folículos pilosebáceos.

Propiedades

CategoríaFiltros UVA + UVB
HLB
Pielmixta · madura · grasa · acneica
Carga iónicaNo_ionico
Punto de fusión
pKa
Nº CAS1314-13-2
Nº EC215-222-5

Seguridad y estabilidad

Alérgenos

No declarables

Sin coincidencias en Anexo III por CAS/EC.

Potencial irritante

Bajo

Tolerancia habitual en uso cosmético.

Riesgo de oxidación

Bajo

Estable frente a luz y aire en condiciones habituales.

Fotosensibilizante

No

Sin restricciones de fotosensibilidad conocidas.

Notas

Notas de formulación

Trabajar con óxido de zinc en el laboratorio exige una técnica de dispersión meticulosa para garantizar la estabilidad reológica y evitar la formación de grumos aglomerados. Si utilizas el polvo puro, se debe incorporar obligatoriamente en la Fase B (fase oleosa), mezclándolo fuertemente en caliente (entre 65 °C y 75 °C) con aceites de alta polaridad o ésteres como el triglicérido caprílico/cáprico; esta pre-humectación lipídica es vital para que las partículas se separen antes de realizar la emulsión. El pH de la preparación terminada debe controlarse de forma estricta y estabilizarse de manera obligatoria en un rango neutro o sutilmente alcalino de 6.5 a 8.0, ya que cualquier descenso hacia la acidez disolverá el mineral liberando cationes que desestabilizarán el sistema. La unión de las fases requiere una agitación de alto cizallamiento (high shear) con homogeneizador mecánico durante varios minutos para asegurar una distribución uniforme de las micropartículas, pasando después a un enfriamiento lento asistido por palas de ancla. Para prevenir que el mineral decante hacia el fondo del envase debido a su elevado peso específico con el paso de los meses, es técnicamente imprescindible estructurar la fórmula empleando gomas naturales resistentes a las sales (como la goma xantana) o arcillas de suspensión (como las bentonitas), envasando finalmente el cosmético en tubos depresibles o frascos con bomba que faciliten una dosificación homogénea.

Notas de seguridad

El óxido de zinc es uno de los ingredientes más nobles, seguros y recomendados por dermatólogos de todo el mundo para proteger la piel de los bebés y las pieles con rosácea. A nivel de formulación industrial, la regla de oro absoluta es cuidar el pH: si permites que la fórmula caiga por debajo de 6.0, el óxido de zinc reaccionará químicamente, se disolverá y actuará como una 'bomba' de electrolitos que licuará tu crema por completo en pocos días. Además, si utilizas la versión pura en polvo (no nano), recuerda incorporar ésteres ligeros para facilitar la extensión y mitigar el famoso 'efecto fantasma' blanco que tanto disgusta a los consumidores.