
Polvo de perla micronizado
PEARL POWDER · INCI
Solubilidad
Hidrosoluble
en fase acuosa
Concentración
0.5–5%
uso cosmético
Temp. máx
70°C
estabilidad térmica
Rango pH
6–8
rango pH de estabilidad
Ficha técnica
El polvo de perla es un ingrediente de lujo tradicional obtenido mediante la micronización mecánica de perlas naturales de agua dulce o salada, seleccionadas y refinadas para su uso en alta cosmética. Su estructura química es una joya de la naturaleza, compuesta en más de un 90% por carbonato de calcio cristalino y enriquecida con un complejo de 18 aminoácidos esenciales y oligoelementos bioactivos como el magnesio, el zinc y el selenio. En el cuidado de la piel, actúa como un potente acondicionador y renovador tisular que estimula la regeneración celular, regula el exceso de sebo y suaviza las imperfecciones. Además, aporta un exclusivo efecto óptico difuminador de luz que disimula instantáneamente las líneas de expresión y las rojeces, devolviendo al cutis un aspecto nacarado, uniforme y radiante.
Propiedades
Seguridad y estabilidad
Alérgenos
No declarables
Sin coincidencias en Anexo III por CAS/EC.
Potencial irritante
Bajo
Tolerancia habitual en uso cosmético.
Riesgo de oxidación
Moderado
Puede oxidarse; añadir antioxidantes y limitar aireación.
Fotosensibilizante
No
Sin restricciones de fotosensibilidad conocidas.
Notas
Notas de formulación
Para formular con polvo de perla de manera exitosa, es fundamental recordar que al ser un ingrediente insoluble en agua y aceite, no se disuelve, sino que se dispersa dentro del sistema. Lo ideal es incorporarlo en la fase terminal de enfriamiento (Fase C o D) cuando la emulsión o el gel base se encuentren a una temperatura inferior a los 40 °C, asegurando así que las proteínas y aminoácidos naturales de la perla permanezcan intactos. El pH del cosmético debe controlarse cuidadosamente y mantenerse en un rango neutro o ligeramente ácido de 5.5 a 7.5; evita por completo los entornos muy ácidos (pH < 4.5), ya que reaccionarían con el calcio provocando un efecto efervescente que desestabilizaría la fórmula. Para lograr una distribución impecable y sin grumos, se recomienda realizar una dispersión previa del polvo en una pequeña cantidad de glicerina, propilenglicol o en el aceite de la fórmula antes de verterlo en la mezcla principal. La agitación requerida debe ser de velocidad media a alta al principio para romper los aglomerados minerales, asegurando después un sistema con la suficiente viscosidad interna (mediante el uso de gomas o polímeros adecuados) para mantener las partículas suspendidas de forma homogénea y evitar que decanten en el fondo del envase con el tiempo.
Notas de seguridad
Sin notas registradas.