pH, conservantes y activos

Comprueba la compatibilidad de pH de tus activos

Valida de forma automática la estabilidad de tu mezcla frente al pH global, y predice el riesgo de degradación de tus materias primas.

Reglas de formulación diseñadas con asesoramiento de un ingeniero químico.

Comprueba la compatibilidad de pH de tus activos

Comprueba la ventana de eficacia de tus activos

Muchos activos cosméticos —la vitamina C estabilizada, la niacinamida, los ácidos exfoliantes— solo funcionan bien dentro de un rango de pH concreto. Pipetika compara el pH global de tu fórmula con el rango de uso habitual de cada ingrediente activo que añadas y te avisa si alguno queda fuera de su ventana, antes de que pierda eficacia en el bote.

Comprueba que tu conservante y tus ácidos no se descompensan

El pH no solo afecta a los activos: también decide si tu conservante hace su trabajo y si tus ácidos exfoliantes quedan demasiado fuertes o demasiado suaves. Pipetika compara el pH que fijes con el rango recomendado de cada ingrediente sensible al pH de tu fórmula y te avisa de los que quedan descompensados.

Evita cambios de color y de textura

Trabajar fuera del rango de pH adecuado puede hacer que una fórmula se corte, cambie de color o genere subproductos indeseados. Pipetika compara tu pH global con el rango de cada ingrediente sensible antes de pesar nada, para que ajustes la fórmula en pantalla y no en el bote.

Por qué el pH decide si tu fórmula funciona o se estropea

Puedes tener los mejores activos del mundo en tu fórmula y aun así hacer un producto que no sirve, y el motivo casi nunca está en los ingredientes: está en el pH. Cada activo cosmético necesita un rango de pH concreto para mantenerse estable y hacer su trabajo. Fuera de ese rango, deja de ser eficaz o incluso se descompone dentro del envase, sin que tú lo veas.

El problema se multiplica cuando combinas varios activos, porque muchos piden pH incompatibles entre sí. La vitamina C estabilizada necesita un pH cercano a neutro (6-7) para no hidrolizarse; un exfoliante de ácido glicólico necesita pH ácido (3-4) para exfoliar; la niacinamida trabaja mejor en un rango medio. No puedes tener las tres cosas a la vez: el pH que le va bien a uno deja a otro fuera de su zona. Elegir el pH de tu fórmula es, en realidad, decidir qué activos van a funcionar y cuáles no.

Y este es uno de los errores más silenciosos de la formulación casera: no se ve. Tu crema tiene buen aspecto, huele bien, la textura es perfecta, pero por dentro la vitamina C se ha oxidado porque el pH era demasiado alto, o el exfoliante no hace nada porque el pH quedó neutro. El producto parece correcto y no lo es, y no lo sabrás hasta que no funcione —o hasta que un cliente te lo diga.

Controlar esto a mano exige conocer el rango de pH de cada ingrediente que usas y cruzarlo con el pH global de tu fórmula, activo por activo. Una hoja de cálculo suma los porcentajes de tu receta, pero no sabe qué pH necesita cada ingrediente ni te avisa cuando dos se pelean. Pipetika sí conoce el rango de cada uno y hace esa comprobación por ti, en tiempo real, cada vez que ajustas el pH.