
Aceite esencial de Lavanda
LAVANDULA ANGUSTIFOLIA OIL · INCI
Solubilidad
Liposoluble
en fase oleosa
Concentración
0.1–0.48%
uso cosmético
Temp. máx
40°C
estabilidad térmica
Rango pH
4–8
rango pH de estabilidad
Ficha técnica
El aceite esencial de lavanda es un extracto natural volátil de alta pureza obtenido mediante la destilación por arrastre de vapor de las sumidades floridas de Lavandula angustifolia. Químicamente es una matriz orgánica fascinante y compleja, compuesta principalmente por acetato de linalilo y linalol, dos moléculas clave que definen su característico e inconfundible aroma relajante. En el cuidado de la piel, este aceite se ha consolidado en la industria cosmética como un activo multifuncional excepcional gracias a sus propiedades antisépticas, antiinflamatorias y cicatrizantes. No solo actúa equilibrando el exceso de grasa y combatiendo las bacterias causantes de los brotes, sino que además calma de forma inmediata las irritaciones, promueve la regeneración de los tejidos dañados y aporta una experiencia sensorial única que alivia el estrés cutáneo.
Propiedades
Seguridad y estabilidad
Alérgenos
No declarables
Sin coincidencias en Anexo III por CAS/EC.
Potencial irritante
Moderado
Puede irritar a concentraciones altas; introducir gradualmente.
Riesgo de oxidación
Alto
Se oxida con luz y aire; requiere envase opaco y antioxidantes.
Fotosensibilizante
No
Sin restricciones de fotosensibilidad conocidas.
Notas
Notas de formulación
Para incorporar el aceite esencial de lavanda con total garantía de éxito en el laboratorio, es técnicamente obligatorio añadirlo durante la fase terminal de enfriamiento (Fase C o D) cuando la temperatura general de la mezcla se encuentre por debajo de los 40 °C, previniendo así que sus compuestos aromáticos más ligeros se evaporen o se alteren térmicamente. Al ser un ingrediente puramente lipófilo, si vas a formular un producto con base de agua como un tónico o un gel, necesitarás dispersarlo previamente en un solubilizante adecuado (como Polysorbate 20 o un emulsionante natural) en una proporción típica de 1:3 a 1:5 antes de verterlo en la fase acuosa principal. Su integración en cremas o emulsiones es sumamente sencilla, requiriendo únicamente una agitación de velocidad baja a media con palas mecánicas para asegurar que las microgotas de aceite esencial se distribuyan de manera uniforme por toda la masa. Debido a su alta sensibilidad al oxígeno y a la luz solar directa, el producto terminado debe protegerse mediante la adición de un buen antioxidante (como Tocopherol) y envasarse en recipientes opacos o de vidrio oscuro para evitar la autooxidación de sus componentes y garantizar que mantenga su frescura y eficacia intactas durante toda su vida comercial.
Notas de seguridad
Este ingrediente es uno de los aceites esenciales más nobles y valorados en cosmética, pero debido a su alta concentración de compuestos aromáticos volátiles, requiere precaución. Es fundamental que verifiques los niveles de alérgenos naturales (especialmente Linalool y Limonene) en tu fórmula final para cumplir con el etiquetado obligatorio de la UE. Aunque es muy seguro si se usa con moderación, nunca debes aplicarlo puro sobre la piel ni superar las dosis recomendadas en productos para el rostro o pieles extremadamente sensibles, ya que podría causar sensibilización o dermatitis de contacto.