Cómo formular una solución bifásica y validarla
Pipetika comprueba la conservación de tu fase acuosa, calcula el riesgo de oxidación de tu fase oleosa y avisa si te pasas de emulsionante, para que las dos fases se separen limpio y no se emulsionen por error.
Reglas de formulación diseñadas con asesoramiento de un ingeniero químico.
Conserva tu fase acuosa aunque sea solo la mitad de la fórmula
Aunque el bifásico se vea como "medio producto de agua", la fase acuosa sigue siendo agua y sigue siendo el sitio favorito de hongos y bacterias. Pipetika revisa tu sistema conservante igual que en una emulsión: que sea compatible con el pH previsto y que no te pases de la dosis máxima recomendada, para que el bote dure el tiempo que promete la etiqueta.
Evita que tu fase oleosa se enrancie
La fase oleosa de un bifásico suele llevar aceites vegetales sin diluir, así que el riesgo de oxidación es más alto que en una emulsión con poco aceite. Pipetika calcula el índice de yodo de tu mezcla grasa y te indica si necesitas antioxidante, como el tocoferol, y en qué proporción orientativa.
Avisa si tu fórmula deja de ser bifásica
Un bifásico tiene que separarse en dos capas visibles al dejarlo reposar: eso es lo que lo diferencia de una emulsión, no un fallo. Si añades demasiado emulsionante o un tensioactivo fuerte, las dos fases pueden quedar mezcladas y no volver a separarse. Pipetika revisa la dosis de cualquier emulsionante o tensioactivo que incluyas y te avisa si se sale del rango que sigue permitiendo que el producto se separe con normalidad.
¿Qué es una solución bifásica?
Una solución bifásica es un cosmético con dos fases líquidas que no se mezclan entre sí: una fase acuosa y una fase oleosa, cada una en su propia capa dentro del mismo envase. Al contrario que una emulsión, no busca que el agua y el aceite se unan, sino que se mantengan separados y se redistribuyan solo al agitar el envase antes de cada uso. Es la base de los desmaquillantes bifásicos, algunos sérums capilares y tónicos con una fase de aceites esenciales o activos liposolubles.
La fase acuosa (agua, hidrolatos, activos hidrosolubles) va en la parte de abajo por ser más densa, y la fase oleosa (aceites, activos liposolubles) flota encima. No lleva emulsionante, o lleva solo una dosis mínima de un agente dispersante para que las fases se recombinen rápido al agitar, sin llegar a formar una emulsión estable. Al contener agua, sigue necesitando conservante; al contener aceites, sigue necesitando antioxidante si estos son sensibles a la oxidación.
| Fase | Tipo de ingrediente | Función en la fórmula | % orientativo |
|---|---|---|---|
| A (acuosa) | Agua destilada o hidrolato | Base de la fase acuosa | 40-70% del total |
| A (acuosa) | Activos hidrosolubles (opcional) | Beneficios según el objetivo | 0-5% |
| A (acuosa) | Conservante | Protege la fase acuosa de contaminación microbiológica | Según proveedor |
| A (acuosa) | Ajustador de pH | Lleva la fase acuosa al pH adecuado | Cantidad necesaria |
| B (oleosa) | Aceites vegetales o ésteres | Base de la fase oleosa | 30-60% del total |
| B (oleosa) | Activos liposolubles (opcional) | Beneficios según el objetivo | 0-5% |
| B (oleosa) | Antioxidante | Protege los aceites de la oxidación | 0,5-1% |
| — | Agente dispersante (opcional) | Ayuda a redistribuir las fases al agitar, sin emulsionar | 0-1% |
Proceso de elaboración
Preparar las fases.
Limpia e higieniza equipos, utensilios y envases. Pesa los ingredientes y sepáralos en dos grupos: la fase acuosa y la fase oleosa, cada una en su propio recipiente.
Preparar la fase acuosa.
Disuelve los activos hidrosolubles en el agua o hidrolato. Si alguno necesita predispersión (por ejemplo, en un poco de glicerina), hazlo antes de mezclarlo con el resto de la fase.
Preparar la fase oleosa.
Mezcla los aceites, los ésteres y los activos liposolubles hasta que quede homogénea. No hace falta calor salvo que algún ingrediente lo requiera según su ficha técnica.
Añade el antioxidante a la fase oleosa.
Incorpora el antioxidante (como el tocoferol) a la fase oleosa antes de envasar, para proteger los aceites desde el primer día.
Ajusta el pH de la fase acuosa.
Mide el pH de la fase acuosa por separado, con un equipo calibrado, y ajústalo gota a gota hasta el rango objetivo. Este paso se hace solo en la fase acuosa: la oleosa no tiene pH.
Añade el conservante.
Incorpora el conservante a la fase acuosa, dentro de la ventana de temperatura y pH que indique su ficha técnica.
Envasa las dos fases por separado.
Vierte primero la fase acuosa (más densa) y después la fase oleosa, despacio, para que quede una capa sobre la otra sin mezclarse todavía.
Comprueba la separación.
Agita el envase y deja reposar. Las dos fases deben separarse de nuevo con claridad en pocos minutos; si quedan mezcladas o turbias de forma permanente, hay demasiado emulsionante o tensioactivo en la fórmula.
Verificar y envasar.
Tras 24 horas de reposo, comprueba el aspecto de las dos capas, el pH de la fase acuosa y que la agitación sigue separando y remezclando bien. Completa la evaluación de estabilidad, seguridad y protección microbiológica antes de comercializar; esta revisión inicial no la sustituye.
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